La crisis en el sector lácteo sumó un nuevo capítulo con la situación que atraviesa Sudamericana de Lácteos, cuya planta se encuentra sin actividad y con salarios impagos, afectando a unos 80 trabajadores.
Salarios impagos y actividad paralizada
Según denunciaron los empleados, en lo que va de 2026 apenas cobraron el 25% del salario de enero y desde entonces no volvieron a percibir ingresos. A esto se suma la deuda de febrero y lo trabajado en marzo, lo que deja a las familias en una situación crítica.
La paralización de la planta profundizó el conflicto. De acuerdo a lo expresado por los trabajadores, la producción está frenada desde hace semanas por falta de materia prima, lo que agrava la incertidumbre sobre la continuidad de la actividad.
Un deterioro que se arrastra desde 2025
El escenario actual no es nuevo. Durante el año pasado, la empresa ya había comenzado a pagar los salarios de manera fragmentada, primero en dos partes y luego en varias cuotas. Incluso el aguinaldo fue abonado de forma escalonada, lo que evidenció un proceso de deterioro sostenido.
Con el correr de los meses, esa situación se profundizó hasta desembocar en el actual cuadro de salarios impagos y planta paralizada.
La opción de una gestión cooperativa
Ante la falta de respuestas, comenzó a tomar fuerza la posibilidad de que la empresa continúe bajo gestión de sus propios trabajadores. Según trascendió, el dueño de la firma no seguiría invirtiendo y dejó abierta la puerta a una eventual cesión.
Los empleados ya iniciaron consultas legales para evaluar esa alternativa, contemplada dentro de las herramientas de recuperación de empresas.
En ese marco, el presidente comunal de la localidad, Juan José González, advirtió sobre el impacto que podría tener un cierre en una comunidad pequeña como Díaz, de alrededor de 2.000 habitantes.
Un problema que se repite en el sector
El conflicto no es aislado. En la provincia de Santa Fe también se registran situaciones similares en otras empresas del rubro, con plantas paralizadas y reclamos por salarios adeudados.
Este escenario refleja una crisis más amplia de la industria láctea, marcada por dificultades financieras, caída de la actividad y problemas para sostener el empleo, lo que genera preocupación en distintas regiones del país.