Cada año las calles de Lomas de Zamora reciben a cientos de niños y niñas que se acercan con la ilusión de poder ver a los Reyes Magos: Melchor, Gáspar y Baltazar, la mística lomense y tradición familiar que alegra a quienes van a saludarlos.
El próximo jueves 5 de enero, como cada año, desde las 20.30 horas partirá la caravana desde Laprida y Meeks. El mismo es organizado por el Círculo Católico de Obreros y junto al Municipio de Lomas de Zamora, potencian la difusión y tradición de todos los años. Además de las autoridades municipales que acompañan, la seguridad está a cargo de los Bomberos Voluntarios y Defensa Civil Municipal y la Cámara de Comercio Regional colabora con el encuentro.
El recorrido finalizará en el escenario donde se agradecerá y reconocerá el trabajo que hace "casi cien años" se hace en el icónico "Desfile de Reyes". El mismo estará ubicado sobre la calle Saénz e Hipólito Yrigoyen, frente al Palacio Municipal. El encuentro está destinado a las familias donde los niños y niñas pueden ver y materializar la presencia de Melchor, Gáspar y Baltazar y entregarles una carta y saludarlos.
LOS COMIENZOS
Desde el año 1931 se realizan las ediciones del festival de los Reyes Magos, organizados por el Circulo Católico de Obreros donde trabajan durante todo el año para gestar este lugar. "Es la fiesta más importante que tiene este partido porque hace 92 años se realiza", sostuvo Pablo María, quién es uno de los Reyes Magos en la caravana.
En el año 1928 comenzó el reparto de juguetes por parte del Círculo Católico de Obreros como obra solidaria del club social y deportivo. Año a año comenzó a crecer tanto la iniciativa que explotó la convocatoria de gente y comenzaron a preguntarse qué alternativa podían proponer. De esta forma, el español Juan Jordán propuso la idea desde su "españa natal" de imitar la Caravana de los Reyes Magos. En ese entonces, se organizaron caravanas con carrozas fúnebres que eran movidas por caballos. Los tres hombres que simulaban a los Reyes eran comerciantes de la zona y de esta forma, a Lomas de Zamora le quedó una tradición gestada desde el buen obrar e inamovible.
EN LA ACTUALIDAD
La tradición continúa. Las familias que componen la ceremonia donde se comulga el encuentro con la ilusión, la magia, la buena acción y sobre todo, la solidaridad hacia las y los más necesitados año a año crece exponencialmente y la mayoría, lo vive desde su infancia. Muchos han sido "hijos" de quiénes alguna vez vistieron el traje de Rey Mago. Otros son colaboradores del club "de toda la vida" y así, la comunidad continúa ampliando sus horizontes.
El recorrido del 5 de enero comienza desde muy temprano con las preparaciones de vestuario y maquillaje, en el último piso del Círculo Católico. A los Reyes Magos los acompañan "los pajes", un grupo de niños y niñas que recorren y presencian las iniciativas solidarias junto a ellos. La visita al Hospital en pediatría, a Hogares de niños como el Pereyra y de ancianos. También allí se acercan niños de la zona a saludar.
"Lo vivo desde que lo hacía mi papá. Desde que nací vivo esta fiesta. Verme a mí mismo me produce ver a mi papá y tiene una carga emotiva muy grande. Lo disfruto un montón: ver a padres, chicos, abuelos que acompañan la caravana y acercan su carta con ilusión y tanto amor, es muy díficil contener las lágrimas", describió Pablo María, vicepresidente del Círculo Católico de Obreros y Rey Mago en Lomas de Zamora.