miércoles 25 de febrero de 2026 - Edición Nº1638

Sociedad | 25 feb 2026

Actualidad

La quiebra de ARSA deja sin empleo a 180 trabajadores en su planta de Lincoln

La Justicia Comercial decretó la liquidación definitiva de la empresa láctea tras el fracaso del concurso preventivo. El cierre afecta a casi 400 empleados en todo el país y golpea de lleno a la economía local.


TAGS: LINCOLN, ARSA

La empresa Alimentos Refrigerados Sociedad Anónima (ARSA) cerró de manera definitiva su planta ubicada en Lincoln luego de que la Justicia Comercial decretara su quiebra a fines de 2025. La medida implica la pérdida de alrededor de 180 puestos de trabajo en esa ciudad bonaerense y forma parte del cese total de operaciones de la firma a nivel nacional.

La fábrica de Lincoln integraba el núcleo histórico de producción de la compañía y estaba dedicada a la elaboración de yogures, flanes y postres refrigerados. Con la resolución judicial se dispuso la liquidación de activos, la clausura de las instalaciones y la inhibición general de bienes, lo que puso punto final a la actividad industrial en el distrito.

Según fuentes gremiales, una parte significativa del personal contaba con extensa trayectoria en la empresa y en el sector lácteo, con trabajadores que acumulaban más de 20 e incluso 30 años de antigüedad.

La quiebra se produjo tras el fracaso del concurso preventivo iniciado en abril de 2024. Al no prosperar acuerdos con acreedores que garantizaran la continuidad operativa, la Justicia avanzó con la liquidación definitiva. Además de la planta bonaerense, ARSA cerró su establecimiento en Monte Cristo, Córdoba, donde se desempeñaban otros 200 empleados, lo que eleva a cerca de 400 el total de trabajadores afectados en el país.

Al presentar su situación ante la Justicia, la empresa había argumentado que atravesaba un escenario crítico producto de la caída del consumo interno, el aumento de costos productivos, el encarecimiento de la leche cruda, la inflación y problemas financieros acumulados. ARSA producía parte de su línea bajo licencia de SanCor, lo que la posicionaba como un actor relevante en el mercado de postres refrigerados.

El impacto del cierre se siente con fuerza en Lincoln, donde la planta representaba una fuente clave de empleo industrial y dinamizaba la economía local a través de proveedores y servicios asociados. Trabajadores afectados señalaron que la noticia fue comunicada sin posibilidad de continuidad y que muchos quedaron a pocos años de jubilarse.

El Ministerio de Trabajo intervino para relevar la situación de los empleados y el estado de las indemnizaciones, aunque hasta el momento no se anunciaron alternativas productivas ni la llegada de nuevos inversores que permitan reactivar la actividad.

La clausura de ARSA en Lincoln se suma a un escenario complejo para la industria láctea bonaerense, que en los últimos años atravesó cierres, reestructuraciones y retracción de su capacidad productiva.

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