Las bajas temperaturas que afectan a gran parte de la provincia de Buenos Aires volvieron a generar restricciones en el suministro de Gas Natural Comprimido (GNC). En distintas localidades bonaerenses, varias estaciones de servicio suspendieron la venta del combustible por disposición de la distribuidora Camuzzi, con el objetivo de priorizar el abastecimiento residencial.
La medida impacta especialmente en ciudades como La Plata, Berisso, Ensenada, Mar del Plata y Magdalena, donde numerosos usuarios se encontraron con surtidores fuera de servicio y largas filas en los pocos establecimientos que continúan despachando GNC.
Entre los más afectados se encuentran taxistas, remiseros y trabajadores que utilizan vehículos a gas, quienes durante los últimos días debieron esperar varias horas para poder cargar combustible.
Según explicó Camuzzi, las estaciones alcanzadas por la medida cuentan con contratos interrumpibles, una modalidad que permite suspender el suministro cuando aumenta la demanda de gas para consumo domiciliario.
La decisión busca asegurar que los hogares y determinadas actividades productivas dispongan del volumen necesario para afrontar las jornadas de frío intenso, en las que crece significativamente el uso de estufas, calefactores y otros equipos que funcionan a gas.
En la región capital, la restricción redujo considerablemente la cantidad de puntos de carga habilitados, provocando extensas filas de vehículos en las estaciones que permanecen operativas.
Las interrupciones temporales en la venta de GNC suelen repetirse durante los períodos de temperaturas extremas. El objetivo principal es mantener la presión necesaria en la red y garantizar el suministro a los usuarios residenciales, considerados prioritarios dentro del sistema.
Con el ingreso de una nueva masa de aire polar y pronósticos que anticipan varios días de frío intenso, no se descarta que las restricciones continúen mientras persistan los elevados niveles de consumo de gas en la provincia.