La empresa Cerro Negro volvió a poner en marcha sus hornos de ladrillos en Olavarría el 31 de agosto, luego de una detención que se extendió por más de 60 días debido a un sobrestock del producto y a una caída en los despachos.
La medida había sido consensuada con el Sindicato de Obreros y Empleados Ceramistas de Olavarría (Soeco) para evitar despidos de personal ante la falta de movimiento dentro de la empresa.
Según informó el sitio Infoeme, el secretario general del Soeco, Gustavo Bustamante, se refirió en el marco del Día de la Industria a la reactivación de los hornos y al presente del sector ceramista en la ciudad y en todo el país.
"El arranque estaba programado para el 23 de agosto pero se estiró una semana. Cuando hicimos el arreglo, todo se iba a encaminar según el despacho y si aumentaban las ventas estaba la posibilidad de regresar antes, pero eso no sucedió y fueron más de 60 días que los hornos estuvieron fuera de servicio y los compañeros suspendidos", expresó el dirigente.
En esa línea, Bustamante indicó que la empresa cumplió con lo pactado más de dos meses atrás, aunque el plazo podría haberse extendido: "Cerro Negro podría haber estado dos o tres meses más parada porque tiene material como para tener la planta sin funcionar, pero respetaron el acuerdo y no extendieron más el tiempo".
Durante el período en que la planta detuvo la producción, el sueldo neto de los trabajadores se vio reducido al 80%, lo que impactó directamente en el bolsillo de cientos de familias olavarrienses, según destacó Infoeme.
"Desde el lunes ya están todos los trabajadores en sus puestos y van a volver a cobrar el 100% de su salario, que es muy importante porque sostiene a todas las familias", remarcó el secretario general del sindicato.